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ESPERA & SEDIMENTO

13 min, 16mm, BN, 2022

Espera & Sedimento se inspira en la historia de una familia obrera (la de la directora) en el Bilbao industrial de la segunda mitad del siglo XX.

 

La margen izquierda del Nervión se caracteriza por tener abundantes minas de hierro que han sido explotadas históricamente. A principios del siglo XX se creó Altos Hornos de Vizcaya, la empresa siderúrgica más importante de España -hasta su cierre en 1996-, que reunió una de las mayores fuerzas de trabajo de la industrialización vasca. El intenso crecimiento demográfico afectó a la configuración del territorio, convirtiéndo este área en uno de los mayores ejemplos de arquitectura obrera del Estado.

 

El abuelo de la directora trabajó allí entre 1950 y 1975. Su abuela lo hacía en casa, desempeñando las labores del hogar y ocupándose de la crianza de sus hijos, como tantas otras amas de casa de la época. Ésta era, y sigue siendo, la estructura arquetípica en un estado patriarcal, en el que la esfera pública pertenece al hombre -así como la función de proveer-, y la privada a la mujer. 

 

A través de la historia familiar, la autora examina las relaciones entre la industria siderúrgica y las mujeres que coexistieron con ella, así como la impronta dejada por la industrialización en la esfera doméstica. La película se presenta como una suerte de investigación arqueológica de la vivienda obrera, donde las estancias vacías o los objetos inertes son los únicos elementos que componen la imagen. 

 

En este proceso, emerge el rastro de una ideología de la domesticidad vinculada a la figura del Ángel del Hogar -cuyo origen se remonta a finales del siglo XIX- y que colisiona con la mentalidad de las nuevas generaciones. Al poner en cuestión formas de dominación patriarcales tan fuertemente arraigadas como la institución familiar o la idea de hogar, el filme abre un espacio para la despatriarcalización de la memoria.